La justicia de Hitler; comienza a emplearse el “tratamiento especial”

El 3 de septiembre de 1939, a los dos días de iniciada la invasión de Polonia, Heydrich informa a las delegaciones de la Policía del Estado sobre los “Principios de la seguridad interior del Estado durante la guerra”:

1. Todo intento de corroer la cohesión y la voluntad de lucha del pueblo alemán será reprimido sin contemplaciones. En particular, se deberá intervenir de forma inmediata y con detención contra cualquier persona que por sus declaraciones dude del derecho a la guerra o la cuestione.

[…]

4. Seguidamente se informará sin dilación al jefe de la Policía de Seguridad, solicitándole resolución sobre el tratamiento ulterior del caso, dado que eventualmente se procederá, por instrucciones de instancias superiores, a la brutal liquidación de tales elementos.

El 8 de septiembre de 1939, el ministerio de Justicia del Reich emitió una nota de prensa, para ser reproducida en los periódicos:

El Reichsführer SS y jefe de la policía [es decir, Himmler] comunica que Johann Heinen, de Dessau, fue fusilado el 7-9-1939 por negarse a cooperar en las tareas de protección enmarcadas en la defensa nacional. Heinen era, además, un delincuente convicto por robo.

La nota proseguía mencionando dos ejecuciones más, uno fusilado por “incendio y sabotaje premeditados” y el tercero un testigo de Jehová, que se negaba a prestar el servicio militar. Sigue leyendo

El protocolo secreto de Hendaya, 23-11-40.

Texto tal y como aparece en el capítulo 15 de las memorias de Serrano Súñer, Entre el silencio y la propaganda. Planeta, Barcelona 1977. Cotejado con Documents on German Foreign Policy, 1918-1945 Series D (1937-1945) tomo XI (September 1, 1940-January 31,1941), Washington, 1960. Pg.  466-467. Negritas y subrayados son de este blog.

Hendaya, octubre 23, 1940. Los Gobiernos italiano, alemán y español se han mostrado conformes en lo siguiente:

1. EI intercambio de opiniones entre el Führer del Reich alemán y el Jefe del Estado español, siguiendo a esto conversaciones entre el Duce y el Führer así como entre los Ministros de Asuntos Exteriores de los tres países en Roma y Berlín, ha aclarado la presente posición de los tres países entre sí así como las cuestiones implícitas al modo de llevar la guerra y que afectan a la política general.

2. España declara estar dispuesta a acceder a la conclusión del Pacto Tripartito en septiembre 27, 1940 entre Italia, Alemania y Japón, y a este fin firmar, en la fecha que sea fijada por las cuatro Potencias unidas, un protocolo apropiado que contemple su actual acceso.

3. Por el presente Protocolo, España declara su conformidad al Tratado de Amistad y Alianza entre Italia y Alemania y al mencionado Protocolo Secreto complementario de 22 de mayo de 1939.

4. En cumplimiento de sus obligaciones como aliada, España intervendrá en la presente guerra al lado de las Potencias del Eje contra Inglaterra, una vez que la hayan provisto de la ayuda militar necesaria para su preparación militar, en el momento en que se fije de común acuerdo por las tres Potencias, tomando en cuenta los preparativos militares que deban ser decididos. Alemania garantizará a España ayuda económica, facilitándole alimentos y materias primas, así como a hacerse cargo de las necesidades del pueblo español y de las necesidades de la guerra.

5. Además de la reincorporación de Gibraltar a España, las Potencias del Eje afirman que, en principio, están dispuestas a considerar, de acuerdo con una determinación general que debe establecerse en África y que puede ser llevada a efecto en los tratados de paz después de la derrota de Inglaterra -que España reciba territorios en África en extensión semejante en la que Francia pueda ser compensada, asignando a la última otros territorios de igual valor en África; pero siempre que las pretensiones alemanas e italianas contra Francia permanezcan inalterables. (Nota escrita a máquina al pie del documento que dice lo siguiente: El texto original dice: “protegiendo hasta aquí las reclamaciones alemanas que sean hechas contra Francia” y fue corregido en la forma que figura más arriba de mano de S. E. el ministro Ciano).

6. El presente Protocolo será estrictamente secreto, y los aquí presentes se comprometen a guardar su más estricto secreto, a no ser que por común acuerdo decidan hacerlo público.

Hecho en tres textos originales en italiano, alemán y español.

Cuando Serrano publicó estas memorias este protocolo secreto ya era conocido entre los historiadores, desde la publicación de los documentos de la política exterior alemana en inglés durante los años 50-60. Dentro de España se le acusó de ser falso, de estar mal traducido, de que faltaban firmas y sellos oficiales como para que fuera válido…  pero el mismo Serrano reconoció su autenticidad, y se extrañó, ingenuamente, que no se encontrase la copia española en los archivos del Ministerio de Asuntos  Exteriores.

De hecho, España sigue siendo el único país occidental que tiene prohibido el acceso a gran parte de sus archivos  históricos, sobre todo a partir de 1931. Además, no existe ninguna esperanza de que se permita el acceso alguna vez, pues no existe ninguna ley que oblige a la desclasificación automática pasado un plazo de años, como las que hay en EEUU, Reino Unido, o cualquier otro estado democrático. Veremos si finalmente esta situación termina cambiado. Actualmente ni el Vaticano nos gana para practicar el secretismo histórico.

Por supuesto, se puede seguir argumentando que, de hecho, España no intervino en la segunda guerra mundial. Pero si fuera tan evidente de que fue por la hábil prudencia de Franco o por propósito disimulado de un maquiavélico Serrano Súñer, y no por simple cambio de intereses de Hitler  ¿por qué se han destruido tantos archivos, como la correspondencia de la embajada de España en Berlín, y no, por ejemplo, los de la embajada de Rumanía, que permiten seguir las peripecias de Sanz Briz?

 

Końskie, la masacre que Leni Riefenstahl negó haber visto

11 Otra foto de la masacre del 12 en la plaza Kosciuszko

07 en el mercado

Konskie, plaza Kosciuszko, 12 de septiembre de 1939. Fotos del Instituto Nacional de la Memoria de Polonia.

El 12 de septiembre de 1939 Końskie es una pequeña ciudad del centro de Polonia, a medio camino entre Varsovia y Cracovia, rodeada de bosques. En estos doce días de guerra, los alemanes han penetrado tan profundamente en el país que von Reichenau ha establecido en sus cercanías el cuartel general de su 10º Ejército. Hitler le visita, tras aterrizar en el aeródromo de Białaczów el día 10. Aún así la zona dista de ser segura para los invasores. Dos días antes se habían encontrado los cadáveres de seis soldados alemanes que al parecer habían sido sorprendidos durmiendo, y hoy un oficial de alto rango y cuatro soldados son encontrados muertos cerca del pueblo. Sus cuerpos son expuestos en una iglesia.  En septiembre de 1939 el 60% de los 10.000 habitantes de Końskie eran judíos. Sigue leyendo

Panzermeyer cuando era “Meyer el rápido”, la disciplina y los crímenes de guerra

71NTZN63NPL._SY344_BO1,204,203,200_20-21 de noviembre de 1944 (TNA, WO 208/4364)

Meyer: ¿Sabe usted que hice fusilar a un Scharführer (suboficial) en Caen por violar a una chica?

Eberbach: No.

Meyer: El tipo hizo lo siguiente: estaba borracho y entonces fue… donde había varias mujeres; cogió a una muchacha y la obligó a guiarlo hasta el pueblo vecino. La chica se escapó, y entonces él la volvió a meter en la casa, la encerró allí, y finalmente la violó. La chica murió. Gracias a Dios, conseguimos demostrarlo… a la mañana siguiente, y yo ordené ejecutar al sujeto, ordené también que el alcalde y algunos concejales presenciaran la ejecución. Tuvieron que mirar. Cuando terminó, el alcalde se dirigió a mí para darme las gracias, en nombre de la población local, por la rapidez con la que se había solucionado el asunto. Lo consideraba un delito cometido por un criminal, no por un soldado alemán. Repitió esas palabras en el funeral, por lo que las relaciones con la población volvieron a marchar sobre ruedas y el asunto quedó liquidado. Sigue leyendo

Panzermeyer en Trent Park; Hitler y el exterminio de los judíos

Propagandakompanien der Wehrmacht - Waffen-SS (Bild 101 III)

Kurt Meyer en febrero de 1943.  Wikimedia Commons – Deutsches Bundesarchiv

Fragmento de una conversación la noche del 20 al 21 de noviembre de 1944 en el Campo de Prisioneros de Trent Park, antigua residencia del conde de Sasoon.

20-21 de noviembre de 1944 (TNA, WO 208/4364)

Eberbach: No entiendo a Himmler en absoluto; por un lado, porque decidió conscientemente masacrar a todos los judíos…

Meyer: ¿Sabe usted por qué? Himmler es el más fiel ejecutor de las órdenes del Führer. El Fúhrer solía decir: “Si los judíos consiguieran de nuevo comprometer a toda Europa en una guerra, eso no significaría la destrucción del pueblo alemán, sino la aniquilación de la raza judía”.

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Obviamente, el objetivo final de nuestra política está claro para todos nosotros

29 de abril de 1937, reunión de Gauleiters (líderes de distrito del partido) en el Ordensburg Vogelsang (escuela de élite para jóvenes del partido) cerca de la frontera con Bélgica y Países Bajos. El discurso de Hitler es el único entre 1933-39 (dentro de los que se han conservado, y además en grabación sonora) en el que se permite ser directamente antisemita, sin delegar esta función en otro miembro del Gobierno. Pero no es sólo que esté haciendo un discurso sólo para sus más fieles camaradas. Está un poco enfadado, pues un periódico local del partido había publicado un artículo con algo parecido a un reproche: “Exigimos que se marquen las tiendas judías”.  El caso es que se “habían marcado” a los tres meses de estar los nazis en el poder (abril de 1933), pero no fue un boicot oficial, sólo de las SA. Desde las leyes “de Ciudadanía del Reich”, “para la Protección de la Sangre y el Honor de los Alemanes”, y “de protección de la raza” de septiembre de 1935 el acoso a la población judía ha disminuido por las presiones internacionales. En los Juegos olímpicos de Berlín (agosto 1936) incluso se ha permitido competir a la esgrimista de origen judío Helene Mayer. Y los fieles se impacientan. Sigue leyendo

Hitler y la religión (II)

Una de las más tardías disquisiciones sobre la religión y el cristianismo de Hitler, en sus Conversaciones privadas, en la noche del 29 al 30 de noviembre de 1944. Repite la vieja tesis de Burnouf (1876), retomada por H.S. Chamberlain y posteriores antisemitas cristianos, acerca de que Jesús era “ario” y no judío. Conociendo lo que sabemos de sus opiniones sobre el cristianismo, desde  luego, es difícil de entender el predicamento que tiene el hitlerismo entre ciertos católicos ultramontanos. Sigue leyendo