Más de un año en red

Hoy se ha cumplido un récord que no creo que sea muy común en otras bitácoras: superar los 1000 mensajes de spam rechazados. Ni me di cuenta que había pasado más de un año desde que empecé este blog tan atípico, tanto por su contenido como por la materia que trata, pero parece que de algo está sirviendo entre los aficionados “neutrales” al tema.

Al contrario de lo que yo me esperaba, tienen más visitas las entradas de artículos como 1945. La prensa española y la segunda guerra mundial (dos años y ya me parece flojo, qué cosas), que documentos que reúnen para los buscadores términos más “jugosos” como Manstein, Hitler, los campos y los judíos o Skorzeny ha mentido; a Mussolini lo he liberado yo.

Las traducciones de textos inéditos en español han sido las menos atractivas para visitantes y “comentaristas”. En lo que sí he acertado es en esperar que la entrada que más comentarios “cariñosos” iba a atraer sería Sobre esta página.

Sigue leyendo

Goebbels, en sintonía con su Führer

20-marzo 1942
Finalmente hablamos [Hitler y Goebbels] del problema judío. En este punto el Führer se mostró tan decidido y resuelto como siempre. Los judíos tienen que desaparecer de Europa, aunque sea necesario emplear para ello los más brutales procedimientos.
Por el momento no desea intervenir activamente en el problema de la iglesia. Le gustaría dejarlo para cuando termine la guerra.
Toda nuestra conversación transcurrió de la manera más cordial e íntima. Me sentí feliz al verme de nuevo al lado del Führer. El Führer, a su vez, no ocultaba su satisfacción al poder hablar de una manera tan desembarazada y personal.

Joseph Goebbels: Diarios (The Goebbels Diaries. Edición de Louis P. Lochner) Traducción de Eduardo de Guzmán. Editorial Los libros de Nuestro Tiempo, José Janés director. Barcelona 1949. Pg. 152.

El Testamento político de Hitler… según Butz

Última página del testamento político de Hitler.

En todos los libros sobre el final del III Reich se citan los testamentos que Hitler dictó los últimos días de su vida, uno de carácter privado, y otro político, en el que además de nombrar a un sucesor, Döenitz, le dicta tanto la política a seguir como la composición de su gobierno, además de desheredar a los traidores Himmler y Göering, que han intentado negociar la paz a sus espaldas.

Nada más comenzar justifica su derrota. Por supuesto todo ha sido culpa de los judíos. Él sólo quería la paz:

Es falso que ni yo ni nadie en Alemania desease una guerra en 1939. Fue deseada y provocada exclusivamente por los políticos internacionales que procedían del grupo judío o trabajaban en defensa de los intereses judíos. Después de todos mis ofrecimientos de desarme, la posteridad no puede en modo alguno echar sobre mí la responsabilidad de esta guerra. Sigue leyendo

Goebbels sobre la ingenuidad de los aliados de los nazis

16-marzo 1942

Las corrientes nacionalistas se intensifican también de una manera notable en todo el Este y especialmente en los antiguos estados bálticos. Sus habitantes se imaginaban, sin duda, que la Wehrmacht alemana iba a derramar su sangre para instalar gobiernos independientes en esos estados mosquitos, gobiernos que al finalizar la guerra, e incluso, antes de que terminara, podrían colocarse al lado de nuestros enemigos. Es una ingenuidad infantil que no puede impresionarnos en lo más mínimo. Sigue leyendo

Goebbels y el cine polaco en yiddish

18-febrero-1942

Por la noche vi la película polaco-yiddish “El Dybuk“. La película quiere ser un film de propaganda judía. La verdad, sin embargo, es que resulta tan antisemita que uno se asombra al comprobar lo poco que los judíos saben de ellos mismos y cómo desconocen lo que resulta repulsivo para los que no son judíos. Contemplando esta película comprobé una vez más que la raza judía es la más peligrosa de todas las que pueblan el globo y que no debemos tenerles compasión ni indulgencia. Esa gentuza tiene que ser eliminada y destrozada. De otra forma no sería posible que el mundo disfrutase de la paz.

Joseph Goebbels: Diarios (The Goebbels Diaries. Edición de Louis P. Lochner) Traducción de Eduardo de Guzmán. Editorial Los libros de Nuestro Tiempo, José Janés director. Barcelona 1949. pg. 102.

[Por cierto, el director de esta película fantástica basada en una obra de teatro, Michal Waszynski, murió de un ataque al corazón en Madrid en 1965. Fue productor ejecutivo o asociado de películas como El Cid (1961), 55 días en Pekín (1963), La caída del imperio Romano (1964) y El maravilloso mundo del circo (1964), todas ellas rodadas en España.]

Goebbels: Los nacionalistas de los estados bálticos y Ucrania, influenciados por los judíos

Una de las paradojas del pensamiento nazi: Goebbels acusa a “los judíos” de las dificultades que empiezan a tener los alemanes con los nacionalistas de Letonia, Estonia, Lituania y Ucrania. Unos nacionalistas que en una buena proporción colaboraron con los nazis para matar y saquear a sus compatriotas judíos. Las cifras de judíos que se dan en las actas de la “Conferencia de Wansee” del 20 de enero pasado son muy esclarecedoras. De los 11 millones de judíos que estiman que aún hay en Europa, sólo hay una única región que consideran completamente “libre de judíos”, Estonia.
6-marzo-1942

Un informe del SD da cuenta minuciosa de la situación en la Rusia ocupada. Es mucho más inquietante de lo que generalmente se cree. El peligro partisano aumenta de semana en semana. Los partisanos son dueños de algunas grandes zonas de la Rusia ocupada, implantando en ellas un régimen de terror. Los movimientos nacionalistas, por su parte, adquieren mayor insolencia de lo que supusimos en un principio. Y esto puede aplicarse tanto a los estados bálticos como a Ucrania. En todas partes los judíos se mueven procurando crearnos dificultades. Es comprensible, por lo tanto, que muchos de ellos tengan que pagar sus delitos con su vida. De cualquier forma, estoy convencido de que cuanto mayor número de judíos liquidemos, más consolidaremos la vida de Europa después de la guerra. Sigue leyendo

¿Un titular de un periódico sensacionalista justifica el holocausto?

Daily Express, 24-3-1933

Un tópico recurrente de los “revisionistas”, reflejado nada menos que en dos “preguntas” del famoso “66 preguntas y respuestas del Instituto de Revisionismo Histórico” lo vemos ahora reflejado en los comentarios de este blog:

“Tampoco mencionas que en el año 38 los rotativos británicos ya publicaran JUDEA DECLARES WAR TO GERMANY,”

Es decir, fueron “los judíos” los que declararon la guerra al estado alemán. Para el IHR, informaron de ello “periódicos de todo el mundo”, por lo menos para nuestro comentarista fueron “los rotativos británicos”, aunque equivoque la fecha en cinco años. ¿Quizás porque recuerda que 1938 fue el año de “la noche de los cristales rotos“? . Porque la única base para todo esto es un único titular de un único periódico sensacionalista británico, el Daily Express del 24 de marzo de 1933. El que un periódico fuera de tamaño tabloide, entonces, era sinónimo de sensacionalista, y el Daily Express desde sus orígenes en 1900 fue de los primeros en incorporar rumores, curiosidades, y lo que hoy se llama prensa del corazón, en lugar de noticias. Por ejemplo, es el vehículo de los chismorreos que marcan la trama de la película Escándalo con clase (Bright young Things, 2003), de Stephen Fry, donde Dan Acroyd hace de Lord Beaverbrook. No era de los más serios en los años 30, pero últimamente se está superando, como puede verse aquí (en español) o en la entrada de la wikipedia en inglés, ya que la española, en el momento que redacto estas líneas (23 de abril de 2008 ) es sólo una traducción de los dos primeros párrafos.

¿Esta portada justificaría la deportación y asesinato de ingleses de orígen portugués?

Resulta difícil entender cómo ese titular “demuestra” que no hubo un holocausto, o que el recién formado gobierno nazi tuvo que protegerse de “Judea” persiguiendo y discriminando a todo aquel que tuviera como mínimo un abuelo judío. A no ser que se espere que quien lee literatura revisionista ignore que no había ninguna “Judea” en 1933. Ningún estado, ningún ejército, nadie que protestase ante organismos internacionales por lo que el partido nazi llevaba quince años anunciando que iba a hacer cuando llegase al poder.

Gracias a la wikipedia en inglés también está a disposición de cualquiera la portada con el titular en cuestión. Además aquí o aquí está la transcripción del artículo, único puesto que el resto de medios no describieron este boicot a los productos alemanes por parte de organizaciones judías de todo el mundo (en realidad, una norteamericana) como una “guerra”.

No hace mucho hubo un boicot chino a los productos franceses por el apoyo del gobierno de Sarkozy a las reivindicaciones tibetanas. Francia  podía haber reaccionado privando de ciudadanía a los franceses de orígen chino, despidiendo a los que fueran funcionarios, o impidiendo a médicos o abogados seguir trabajando fuera de la comunidad china. Pero por lo menos los chinos sí tienen un estado, un ejército y una diplomacia para su defensa. No había ejércitos judíos que movilizar contra Alemania.

Pero ¿qué había sucedido en 1933 para motivar este titular en un periódico británico? Sigue leyendo

Goebbels. Los bombardeos y los ancianos judíos

Por la prudencia de Goebbels …y de los archivistas soviéticos, los diarios que escribió a lo largo de toda su vida han llegado prácticamente íntegros hasta nosotros. Aún está en curso de publicación en alemán, pero partes de los años 1942-43 también cayeron en poder de los aliados occidentales, y ellos no los enterraron bajo siete llaves, sino que se publicaron casi inmediatamente. En España fueron publicados por primera vez en la edición que aquí citamos, pero también posteriormente por Plaza&Janés en varios años. En 1977 también se encontró la parte correspondiente a casi todo 1945, también  publicada en España por Plaza&Janés en 1979, y que acaba de ser reeditada por La Esfera de los Libros.

En su momento, por supuesto, los neonazis pusieron en duda su autenticidad, sobre todo porque aquí y allá había referencias, más o menos veladas, al holocausto, con alusiones directas a las “profecías” de Hitler, y a su propia responsabilidad en la persecución de los judíos. Goebbels desde su juventud escribió su diario a mano, pero a partir de julio de 1941 se acostumbró a dictarlos a un estenógrafo, que posteriormente pasaba a máquina. Según iba empeorando la guerra creció su obsesión por dejar clara su huella en el mundo, y en 1944-45 encargó que se microfilmaran para asegurar su conservación. Según sus taquígrafos, aunque no descuidó nunca su dictado diario (que llegó a producir entradas de 100 páginas)  nunca tuvo tiempo de leer la transcripción y corregirlos, así que se conservaron tal cual, con todo tipo de fallos gramaticales y muletillas. También estaban pensados como futuro material de trabajo, de ahí su peculiar estilo, mitad confidencia, mitad discurso. Sigue leyendo

Hitler juzga a los españoles (y a los soldados de la div. azul) III

La entrada de la noche del 4 al 5 de enero de 1942 es de las más extensas, y la que más gustan de citar los neonazis españoles, convenientemente acotada. Lo cierto es que sitúa a los españoles, como en otras ocasiones, como buenos auxiliares, a la altura de los húngaros, y por encima de los rumanos. Tan valientes como estúpidos, irresponsables y vagos. Recuerda las reflexiones de Goeben durante las guerras carlistas, pero la acusación a los habitantes de la península ibérica como valientes e incapaces de establecer guardias, en realidad podría rastrearse hasta Estrabón.

También como en otras ocasiones, el revolucionario Hitler distingue entre “el pueblo llano”, soldados y gente común, y los dirigentes (y oficiales) de la misma “raza” o país. Para las clases dirigentes españolas el Führer no tenía más que desprecio, especialmente para Franco y Serrano Súñer.

Sigue leyendo

Goebbels en su diario: “Sobre los judíos cae una sentencia que, aun siendo bárbara, la merecen por entero”

De vez en cuando, y quizás en la estela de Irving, alguien se descuelga con eso de que “esas barbaridades” que se cometían, especialmente contra los judíos, no eran responsabilidad directa de Hitler. Que sus discursos eran sólo eso, palabras que “algunos exaltados” interpretaban a la tremenda. Aquí tenemos otra referencia más a las “profecías” de Hitler en sus discursos, y cómo se “emitían” y tomaban completamente en serio.

Sigue leyendo