La Cruz Roja alemana en la segunda guerra mundial

Enfermeras de la Cruz Roja Alemana jurando lealtad a Hitler

Enfermeras de la Cruz Roja Alemana jurando lealtad a Hitler

Otro tópico algo menos empleado por los “revisionistas”, es la actitud de la Cruz Roja durante la segunda guerra mundial. Un comentarista de este blog ha tenido la amabilidad de recordárnoslo:

“La cuestión aquí es la falsificación y tergiversación de distintos hechos. No mencionas los informes de la Cruz Roja sobre los campos de concentración…”

Lo cierto es que como argumento es bastante débil, aunque lo emplee también la IHR como la número 51 de sus conocidas “66 preguntas y respuestas del Instituto de Revisionismo Histórico”. La respuesta de Nizkor es más que concluyente. Realmente ¿alguien en sus cabales es capaz de pensar que los delegados de la Cruz Roja Internacional podían ir por donde quisieran? ¿Que las autoridades de los campos les dejarían ver algo que les fuera desfavorable?  Y a todo esto ¿Qué hacía la Cruz Roja alemana?

Hay que tener en cuenta que la Cruz Roja ha nacido como un movimiento humanitario para atender a los heridos de guerra. El derecho internacional vigente en 1939 sólo regula su papel respecto al trato de los prisioneros: la tan citada Convención de Ginebra (entonces, la de 27 de julio de 1929).  Pero no tiene competencias sobre las poblaciones civiles.

No existe “una” Cruz Roja, sino varios organismos interdependientes. Siguiendo las ideas de su fundador, Henry Dunant (1828-1910) cada país miembro tiene su propia organización nacional, más o menos relacionada con su estado. La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja (y de la Media Luna Roja (FICR) agrupa a estos organismos estatales.  Y “por encima” de todas ellas, está el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), que es el que se puede encargar, como organización internacional, de hacer de mediador entre los contendientes de un conflicto bélico.

Nada más comenzar la segunda guerra mundial, se pudo ver que no iba a resultar sencillo mantener el nivel obtenido en conflictos anteriores. Los alemanes disolvieron todas las instituciones y asociaciones polacas, desde los boy-scouts a la Cruz Roja polaca, y privaron a todos los prisioneros de guerra polacos de su carácter militar, trasformándolos en “trabajadores civiles”  en febrero de 1940, por lo que no reconocía que estuvieran sujetos a supervisión del CICR. Los que se niegan a aceptar su nuevo status terminan en los campos de concentración. En 1943 volvieron a reconocerles el estatuto de combatientes…. pero sólo a los oficiales. ¿Motivo? En abril revelan al mundo los cuerpos descubiertos en Katyn. Los soviéticos, que nunca firmaron la Convención de Ginebra, nunca proporcionaron listas de prisioneros al CICR, y tampoco aceptan que el CICR participe en una investigación internacional.

La Cruz Roja Alemana (DRK, Deutsches Rotes Kreuz) desde 1933 va cayendo más y más en manos del estado nazi. Por supuesto, los miembros  judíos son expulsados. En noviembre se cambian sus estatutos, abandonando el principio de neutralidad política por los Führerprinzips. Es nombrado presidente de honor el SA-Ehrenführer Carl-Eduard Herzog von Sachsen-Coburg und Gotha, nieto de la reina Victoria y uno de los primeros nobles alemanes simpatizante de los nazis. Pero el poder efectivo está en manos del director adjunto y vicepresidente titular, el Chef des Sanitätswesens der SA, (jefe de servicios médicos de las SA) Paul Hocheisen, designado por Rudolf Hess nada más llegar al poder como Kommissar für die Gleichschaltung des DRK, Comisario para la nivelación de la Cruz Roja Alemana. En diciembre de 1936, dentro de la pérdida de poder de las SA en favor de las SS, fue relevado por el SS-Oberführer Ernst-Robert Grawitz. Se sigue cambiando la organización interna de la Cruz Roja alemana, centralizando su estructura y vinculándola estrechamente al partido y al estado. En diciembre de 1937 se reconoce formalmente como una organización del NSDAP, y en 1938 se pone oficialmente bajo la autoridad del partido y del Führer, subordinada al Área Social del Ministerio del Interior. La práctica totalidad de sus cargos están en manos de miembros de las SS. Quien maneja sus finanzas, primero como Tesorero (Schatzmeister), y luego como Jefe Ejecutivo (Verwaltungschef des DRK), es nada menos que Oswald Pohl, uno de los arquitectos de la Solución final, y que desde el 1 de junio 1935 inicia también su labor como administrador de los campos de concentración.

 

Desde la ideología racial nazi, Grawitz no sentía ninguna contradicción entre ser médico de la Cruz Roja y el planificar la esterilización forzosa y el asesinato de seres inferiores, o el empleo de enemigos políticos o “raciales” en experimentos mortales. El concepto de “salud pública” para un “médico ario” implica sólo a su comunidad racial, y no abarca a los “enemigos de la raza aria”, ya por “raza” (eslavos, judíos) por genética (“arios” con taras físicas o mentales) o políticos (cualquiera que se oponga a Hitler, aun siendo genéticamente “ario”).  Los médicos “arios”  son soldados en la batalla racial, y la Cruz Roja alemana es una organización al servicio de esa lucha, y no debe auxiliar a sus enemigos.

La carrera y la ideología del doctor Grawitz, por tanto, no podía estar más alejada de los principios humanitarios de la Cruz Roja fundada por Dunant. Desde su cargo fue uno de los principales impulsores de la Aktion T4, el programa para asesinar a todos los enfermos incurables, niños con taras hereditarias o adultos improductivos de Alemania. Y como SS, fue el encargado por Himmler de determinar qué experimentos debían recibir cobayas humanos de los campos de concentración.

Pero abandonemos las altas esferas un momento, y regresemos al principio de la guerra. En diciembre de 1939, el Presidente del CICR interviene ante la Cruz Roja Alemana para pedir que sus delegados puedan visitar a los judíos de Viena deportados a Polonia. Los alemanes rechazan la solicitud. No es de extrañar. Según narra Peter Fritzsche:

En el nivel local, los alcaldes de los pueblos se aseguraron de que su puñado de judíos se incluyera en las deportaciones, las señoras de la limpieza recibieron pagas extra por encargarse de desnudar y registrar a las deportadas, y la Cruz Roja proporcionaba comida y bebidas calientes a los guardias de las SS que acompañaban los transportes. El 29 de noviembre de 1941, en Nuremberg, efectivos de la Gestapo, sus secretarias y las señoras de la limpieza se reunieron para celebrar una fiesta después de despachar con éxito a los primeros mil judíos deportados de la ciudad. Mientras un tabernero local servía las bebidas, el grupo picaba de la comida sustraída a los judíos que habían sido evacuados, se rifaban artículos encontrados en los bolsos robados y bailaban la polca acompañados por música de acordeón. Once judíos de este transporte sobrevivieron al holocausto.

Peter Fritzsche: Vida y muerte en el Tercer Reich (Life and Death in Thrid Reich. Harvard University Press, 2008). Tr. L Noriega, Crítica, Barcelona 2009. Pg. 246, fuentes en pg. 329.

El 29 de abril de 1942, la Cruz Roja alemana informó al CICR que sobre detenidos “no arios” no tenía nada que comunicar, y le pide que se abstenga de hacer preguntas sobre ellos en el futuro.

(Continuará en Las visitas de la Cruz Roja Internacional a Auschwitz y Theresiandat, y La manipulación de los informes de la Cruz Roja por Harwood, Bochaca y Zündel)

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9 pensamientos en “La Cruz Roja alemana en la segunda guerra mundial

  1. Si, claro. Ahora deja de hablar de instancias oficiales de alto nivel. A lo que se refiere ese punto nº51 que tu citas es que, y responde sinceramente:
    ¿Alguien en sus cabales va a creerse que NADIE, ni un solo alma, dentro de una organización como la cruz roja, NADIE tuvo remordimientos por lo que supuestamente se estaba haciendo en los campos como para anotarlo siquiera en sus memorias?
    Tal vez la postura de los máximos dirigentes de las instituciones era complétamente “cómplice”, si es que hubo algún crimen, pero… vamos colega, ¿nadie en absoluto?
    ¿Me vas decir que todos y cada uno de los integrantes de un cuerpo como la cruz roja, de un país culto como era la alemania de los años 30, pensaban y actuaban igual y no eran capaces ni de una denuncia silenciosa y velada? NO TE LO CREES NI TU

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    • Si te hubieras molestado en leer esta misma entrada verías que desde noviembre de 1933 la Cruz Roja Alemana cambia sus estatutos para convertirse en una organización nazi, al servicio del Führer. Los miembros de la DRK son en su mayoría a la vez miembros del NSDAP, las SA o las SS, o las NS-Frauenschaft. La mayoría del personal de la T4 (y su jefe supremo) son miembros también de la Cruz Roja Alemana.
      Y sí, hay testimonios tanto de miembros de la DRK como del CICR. Y de alemanes corrientes y molientes a cascoporro.
      Para la DRK:
      Handlungsspielräume regionaler jüdischer Repräsentanten” de Beate Meyer
      “Geschichite der Juden in Nürnberg” Arnd Müller, Nuremberg 1968.
      Para el CICR:
      “Alguien vivo pasa. Auschwitz, 1943. Theresiantadt, 1944” De Claude Lanzmann. Documental de la entrevista a Maurice Rossel (el delegado de la CICR) en 1979. También en formato libro, Arena Libros, Madrid 2004.

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      • Hola, estas publicaciones que mencionas son fantásticas y dignas de que la gente lo sepa para así poder desenmascarar las falacias de los revisionistas.
        Respecto a los libros que mencionas y publicas, ¿podrías ser mas concreto y aportar paginas donde se denuncie el genocidio?
        También si no es mucha molestia me gustaría saber si puedes decirme la fuente de donde has sacado toda la información de la cruz roja alemana y su transformación al nazismo.
        Gracias amigo, y por cierto, enhorabuena por el trabajo tan elaborado!

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    • acabo de terminar de leer un libro esclarecedor como es la biografia de höss donde se explica que no se permitia en ningun funcionario de ningun estrato o graduacion sentir remordimientos bajo fuertes represalias eso sumado a la mas que ” convincente “propaganda de Goebbles yo creo que si fue posible o en todo caso se exiliaron ademas de que los alemanes en un principio no tenian conocimiento de estos lugares

      las memorias de cada uno son personales y no todos llevan diario y puede que hayan sido perdidos o eliminados en incendios bombardeos etc etc esas escusas baratas que poneis los revisionistas son de chiste

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  2. Estimado amigo, muchas gracias por tus amables palabras, pero no entiendo bien tu pregunta; la entrada tiene más de 10 enlaces a varios sitios, una cita de un libro (con página) en su edición en español, y en los comentarios otro par de referencias bibliográficas, incluyendo la edición en español de la entrevista al miembro de la CICR que visitó Auschwitz y Theresiandat cuando tenía ventipocos años. ¿Qué otras referencias quieres? ¿A algún dato concreto de esta entrada? ¿O te refieres al “antirrevisionismo” en general?

    Un cordial saludo.

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    • Perdona la tardanza. Entiendo que lo que has publicado está extraído de las obras expuestas y reverenciadas.
      Solo quería saber si había alguna pagina de esos libros mas reveladora, para así poder refutar a los nazis revisionistas con los que me encuentro en clase.
      Gracias de todos modos, y sigue trabajando en la pagina, es muy buena y saco mucha información.
      Saludos!

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      • Gracias por tus palabras, Troyano, me animas a continuar con el sitio. El “revisionismo” del holocausto es fácil de refutar en términos generales, basta con leer cualquier obra de divulgación sobre el tema. Para los detalles tienes páginas como Nizkor (está en los enlaces); porque lo cierto es que los historiadores “de verdad” no suelen perder el tiempo con estos tipos, al igual que los astrónomos normalmente tienen cosas más importantes que hacer, que discutir de cartas astrales.
        Repito mi ofrecimiento, sobre cualquier detalle o duda que tengas, no tienes más que preguntar.

        Cordiales saludos.

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  3. acabo de terminar de leer un libro esclarecedor como es la biografia de höss donde se explica que no se permitia en ningun funcionario de ningun estrato o graduacion sentir remordimientos bajo fuertes represalias eso sumado a la mas que ” convincente “propaganda de Goebbles yo creo que si fue posible o en todo caso se exiliaron ademas de que los alemanes en un principio no tenian conocimiento de estos lugares

    las memorias de cada uno son personales y no todos llevan diario y puede que hayan sido perdidos o eliminados en incendios bombardeos etc etc esas escusas baratas que poneis los revisionistas son de chiste

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  4. Estimados escritores. En un pais como Alemania que utiliza una propaganda abiertamente racista, anticomunista y totalitaria, dificil es creer que nadie sospechara nada. (Einstein y Freud gritaron al mundo la persecución judía en Alemania.)Toda sospecha parte de una alguna señal pero si no quiero comprometerme pongo un limite y ese es convencerme que no vi nada ni sabía nada.

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