También los protestantes polacos
Desde que en 1523 el primer pastor luterano se estableció en Breslavia, los protestantes han formado parte de la historia de Polonia. Siempre han sido una minoría, pero la descentralización y la diversidad cultural de la federación polaco-lituana, jugó a favor de su difusión entre las capas más cultas y urbanas, sobre todo las que estaban más en contacto con alemanes y checos. El siglo XVI es percibido por los historiadores polacos como una época dorada, en la que al mismo tiempo que se consolidaba el catolicismo como religión nacional, se permitía el refugio de todo tipo de disidentes religiosos, además de atraer la migración judía. Mientras el resto del continente se entregaba a las guerras de religión entre católicos y reformados, en la federacíon polaco-lituana hasta los despreciados judíos sufrían menos presiones por causas religiosas.